El problema de Swaptinder
No me da vergüenza admitirlo, pero tengo una fantasía retorcida, de esas que te hacen temblar las piernas. Llevo días y noches enteras pajearme imaginando que soy una mujer, una mujer madura. Días bebiendo cerveza indio a solas en mi cuarto, calentándome con blogs de body swap No me malinterpreten, mi vida está bien, buenas amistades, estoy en un trabajo de medio tiempo y tengo un ligue. Pero mis fantasías se volvieron insoportables. ¡No podía ni correrme en la cama sin imaginarme siendo una madurita en sujetador de encaje! Anhelaba con todas mis ganas pasarme el resto de mis calientes días en tacones de aguja y con las piernas depiladas. Un día especialmente caliente, encontré lo que parecía la solución. La aplicación Swap Tinder para intercambiar vidas, con algoritmos para encontrar a algúna desgraciada que quisiera ocupar mi pellejo. La instale, sabía que el cambio de cuerpos era una tonteria, pero a estas alturas, la aplicación era un nido de pervertidos que soñaban con cambi...


