La Última Esperanza (Universo GC Ω) cap. 1

Hola, gente del blog. Hemos creado esta historia en conjunto OSWALDO y Yo. Espero les gusten y comentén para que haya muchos más partes!

Quisimos adentrarnos en que paso después del Gran Cambio. Nuestro universo se llamara Universo GC Ω



Año 10 D.G.C (Después del Gran Cambio).


Año 10 después del Gran Cambio. Yo soy Iván, 54 años, detective privado. Mi reflejo en el cristal del vaso de ginebra me devuelve la mirada de un hombre agotado, marcado por años de espera y rabia. El anillo de bodas en mi dedo me recuerda a María, mi esposa, una de los 70% afectados por el fenómeno; su paradero sigue siendo un misterio. Yo fui uno de los pocos inmunes, un bichos raro, un condenado a vivir en el nuevo mundo. 

Recuerdo aquella horrible noche en el Bar la Laguna Azul, ahora cabaret llamado el Nueva Luna. Estaba borracho hasta perder el sentido, así que mi hija Cristina, entonces de 20 años, tuvo que ir a buscarme. Mientras ella me cargaba hacia la salida, el Gran Cambio se abatió sobre el mundo entero. Como si el destino se burlara de mí.

Armando el dueño del cabaret, un maldito buitre que se aprovecha de la desgracia ajena— terminó en el cuerpo de preciosa niña Cristina. Y la mente de mi hija, inocente y joven, quedó atrapada en el cuerpo de un anciano de 70 años que vomitaba en el baño. Mientras a fuera había un caos 



Durante los primeros cinco años, me convertí en el guardaespaldas del cuerpo de Cristina o como se hizo llamar Cris. Vi cómo Armando usaba su rostro inocente para estafar a la gente, fingiendo ser una adolescente indefensa. La Nueva Luna fue el primer negocio en abrir después del caos, vendiendo alcohol, pasando por unas remodelaciones y cambiar a un especie de puntero cabaret; la necesidad de la gente por saciar sus más bajos instintos, fue el detonante del éxito de ese lugar, estaba siempre a reventar de personas sufriendo. Yo odiaba ver a mi hija vestida de forma provocadora, pero guardaba la esperanza de que el cambio se revirtiera. Hasta que el gobierno anunció que no habría solución. Mi corazón se rompió. Renuncié a mi puesto de guardaespaldas y volví a ser detective privado, jurando nunca volver a ese horrible lugar.

Hasta hace dos días. Una anciana llamada Rosa, de 67 años, me contrató para localizar su cuerpo anterior —antes del cambio, era una hermosa joven de 19 años. Al principio, le dije que dejara el pasado atrás, insisti, pero ella, nerviosa y volteando a todos lados como si alguien nos fuera a escuchar me contó el rumor de que un científico habría logrado revertir el fenómeno. En ese momento, me quedé en blanco, por fin, esto se resolvería. la posibilidad de sacar a Armando del cuerpo de Cristina.

Mi investigación me llevó inevitablemente de regreso a La Nueva Luna. Eran las 7 de la noche, el sol ya había caído. Al entrar, una vagabunda me pidió dinero mientras escaneaba el local: todas las mujeres que trabajaban allí antes eran hombres. Mujeres, venezolanas, haitianas, suecas, japonesas, rusas, ucranianas. 


Armando se había hecho de poder en el bajo mundo, este aunque era el corazón de su centro de operaciones, ya tenía 6 puteros más en la ciudad. Seguí avanzando, por el lugar mientras una chica Colombiana, de pechos grandes y caderas anchas, me bailaba, y me daba un suave toque en el cabello, mientras me guiñaba. No sabía distinguir si nació como mujer o no...


Y entonces lo vi a Armando, en el cuerpo de mi hija, luciendo un vestido escotado y más importante, los imponentes pechos que tenía, se había operado. Al verme, se burló de mí: 


Armando:  ¿Papi? ¿Volviste por tu niña?».




Me acerqué con la foto de la persona que buscaba —el hombre que ahora ocupaba el cuerpo de Rosa, un criminal de 28 años físico, arrestado varias veces por acoso y violencia— y fingí que era un trabajo más. «Me están pagando mucho», le dije para disuadir sus dudas. Armando se sorprendió de verme allí después de tantos años y exigió dinero a cambio de su ayuda.


 Mientras hablaba, una mujer de 24 años, güera y de constitución europea, se acercó y me dijo: «¿Ves algo que te guste, guapo?». Sabía que era uno de los cambiados. Por su caminar torpe con los tacones.

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Armando reconoció a la mujer de la foto: "Es una depravada que siempre manosea a mis niñas". Le dije que le pagaría, pero mi mente estaba ocupada por el rumor del científico. ¿Sería cierto? ¿Podría finalmente devolverle el cuerpo a Cristina?

 


Armando se rió, acercándose a mí con la gracia una mujer, tratando de coquetear conmigo mientras mostraba su escote: «¿Crees que te dejaré tener lo que quieres, anciano?».


Mientras él seguía burlándose, yo guardaba la foto en mi bolsillo y pensé en el camino que me esperaba. La investigación apenas comenzaba, y el destino de mi hija dependía de encontrar a ese científico. ¿Lograría revertir el cambio? ¿O tendré que enfrentarme a Armando para recuperar a Cristina? El futuro permanecía en la sombra de El Nueva Luna.

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5 años D.G.C (Después del Gran Cambio)

-Cristina mi niña, háblame, porfavor- decía mientras acariciaba las manos del anciano cuerpo que habitaba mi niña, mientras el respirador artificial estaba en funcionamiento. 

Una niña de 11 años trató de toser, haciendo presencia. -señor Ivan si me permite, podemos hablar-. Yo asentí mientras le daba un beso a mi princesa.

-bueno primero que nada, su hija está estable, pero desgraciadamente su anciano cuerpo, acaba de sufrir un infarto, y eso la dejó en coma- yo me quedé pálido, mi niña estaba entre la vida y la muerte. Estaba en shock, ella, aún tenía mucho que vivir, tenía una vida por delante, la universidad, noviazgo, ella tendría que verlo partir. No el a ella.

-Señor Ivan, señor Ivan-. Asentí, con la mente en blanco. -bueno, sera mejor que descanse, no podemos hacer nada hasta que despierte del coma- dijo antes de irse. Aunque tenía el cuerpo de una niña de 11 años, era el jefe del hospital.

Yo me senté a su lado, mientras apretaba su mano. -soy un idiota hija, si no hubiera estado trabajando para ese desgraciado de Armando, hubiera llegado a tiempo para llevarte al hospital-. Dije llorando en voz baja.

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Día presente 

10 años D.G.C (Después del Gran Cambio dia presente) 

Revisando mis notas mientras la televisión hacia eco en mi oficina, las noticias el entretenimiento, todo había cambiado después del Gran Cambio 10 años han pasado y aún se siente el duro golpe de la resecion de este caos global
Mí atención estaba en mí investigación mientras seguía escuchando las noticias cómo ruido de fondo ahora lo raro era lo normal y yo era lo raro 

Las generaciones Milenial, zentenial, z y boomers tuvieron que adaptarse a nuevas dinámicas ahora era es bastante normal ver grupos diversos hombres y mujeres viviendo una segunda adolescencia 

En las escuelas primarias sé inicia un nuevo año escolar donde no solo aprenden a escribir y leer si no también dé sus cuerpos y él por qué son así 
Mientras seguía escuchando las noticias alguien tocó a mí puerta al abrirla vi a una hermosa jovencita en apariencia de apenas 20 años con una cerveza en mano 



– Creo que yo le puedo ayudar con su investigación 

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